Tras veintidós años rodeados de criaturas come-hombres, Hannah tiene la ferviente idea de que podrá hallar una cura que haga volver a la humanidad a la antigua civilización que se refleja en los libros. Y su deseo se vuelve más fuerte al conocer a Allen, un misterioso soldado que llega desde Pandora. A diferencia de los militares a los que Hannah acostumbra a ver en su ciudad natal, Allen y su escuadrón tienen la piel más pálida que haya visto nunca, los ojos rojos como la sangre, sentidos que se escapan de toda capacidad humana y una fuerza descomunal. Si quisieran, podrían destrozar a cualquiera que se les acerque en un abrir y cerrar de ojos, pero eso no impedirá que Hannah se involucre, tal vez demasiado, en un intento por encontrar la solución que permita al mundo volver a ser como antes.






